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Audi Sport quattro, el legado

Desde 1980, cuando se desveló al público el primer Audi quattro en el Salón del Automóvil de Ginebra, la tracción integral permanente se ha consolidado como uno de los grandes avances de la tecnología automovilística. Ninguna otra innovación ha tenido un impacto de alcance similar en la marca de los cuatro aros como la tecnología quattro, que es sinónimo de seguridad, potencia y deportividad.

Audi Sport quattro: el “Shorty”

En 1983, Audi presentó el Audi Sport quattro en el Salón del Automóvil de Frankfurt. La marca de los cuatro aros decidió desarrollar esta versión para mantener el liderato en competición que había conseguido con el Audi quattro. Y para ser admitido en el Grupo B de los rallyes, el reglamento internacional obligaba a fabricar en serie un mínimo de 200 unidades, limitando la cilindrada del motor por reglamento a un máximo de 2.133 centímetros cúbicos.

Partiendo de la base del “Ur-quattro”, los ingenieros de la marca de los cuatro aros acortaron la distancia entre ejes y desarrollaron una versión del motor de 5 cilindros con 2,1 litros, doble árbol de levas y cuatro válvulas por cilindro. La carrocería estaba fabricada en aramida y fibra de carbono. Con sus 225 kW (306 CV) a 6.700 rpm y un par máximo de 350 Nm a 3.700 rpm, el coupé deportivo rezumaba tecnología y altas prestaciones. Se convirtió en el primer superdeportivo de Audi, y también en el automóvil alemán más potente fabricado en serie. Su menor batalla le hizo ganarse el apodo del “Shorty”.

La marca de Ingolstadt produjo un total de 214 unidades del Audi Sport quattro, que se comercializaron a un precio de casi 200.000 marcos. Esto mantuvo al Audi Sport quattro como el modelo más caro jamás comercializado por la marca de los cuatro aros hasta la fecha. A cambio, los clientes se llevaban un vehículo impresionante, que combinaba en un único automóvil las cualidades de un coche capaz de imponerse competición con la fiabilidad y el confort necesario para ser utilizado en carretera abierta a diario.

El Audi quattro en competición

La entrada de Audi en el mundo de los rallies con un equipo oficial se produjo en 1978, por aquel entonces con coches de tracción delantera. El reglamento prohibía la utilización de la tracción total el Mundial de Rallies, y ningún fabricante ni siquiera se cuestionó su uso cuando la Federación Alemana, a instancias de Audi, solicitó a la Federación Internacional de Automovilismo la autorización para que se permitiese la participación de vehículos con tracción a las cuatro ruedas. Al fin y al cabo, la marca que realizaba la solicitud por aquel entonces ni siquiera contaba con un vehículo con estas características en su catálogo.

Sin embargo, los éxitos en el Campeonato del Mundo de Rallies llegaron apenas un año después de la presentación del Audi quattro original. Sobre la nieve del Rally de Montecarlo de 1981, el piloto finlandés Hannu Mikkola se adjudicó los seis primeros tramos especiales con una superioridad absoluta: se le escapó la victoria debido a un problema con el alternador, cuando contaba con una ventaja de casi seis minutos. La primera victoria no tardó en llegar: fue en la siguiente prueba, el Rally de Suecia.

El Audi quattro y la tracción total dominaron el campeonato al año siguiente, en 1982, con siete victorias y el primer título mundial. En 1983 Audi consiguió el campeonato y el subcampeonato de pilotos con Mikkola y Stig Blomqvist. Y en 1984 llegó el doblete, con el título de marcas para Audi y el de pilotos para Blomqvist, que se convirtió en el primero de la especialidad en ganar cinco rallies en una misma temporada.

Siempre sobre la base del Audi quattro original, Audi desarrolló el Sport quattro de Grupo B para la temporada de 1984, con una distancia entre ejes más corta para conseguir unas reacciones aún más ágiles. En 1985 le siguió el Sport quattro S1, con un motor potenciado hasta los 350 kW (476 CV) para un peso de apenas 1.090 kilogramos, lo que le permitía acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,1 segundos. Un modelo elevado a la categoría de leyenda, que se apuntó entre sus hitos la victoria en la mítica subida al Pikes Peak en Colorado, EE.UU, con Walter Röhrl al volante.

Josué Santana

Redactor MotorenHora.es

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